| Advierten impacto de aeropuerto internacional en Península de Osa |
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| Escrito por Karina Alpízar Corella |
| Viernes 23 de Abril de 2010 06:09 |
• Daño ambiental y crecimiento turístico desordenado
Center for Reposible Travel (Crest) recomienda mejorar aeropuerto para uso local e invertir en infraestructura para un verdadero desarrollo sostenible en la zona
El presidente de Crest, William Durham, advierte que Osa podría tener las mismas consecuencias que el Golfo de Papagayo al convertirse en un “polo turístico”. Foto: Diana Méndez
Transformar el aeropuerto local de la Península de Osa en internacional traería consigo un aceleramiento de la actividad turística e inmobiliaria en la zona que atenta contra la riqueza natural de ese sector. Por eso los especialistas del Center for Responsible Travel (Crest) advierten al nuevo Gobierno sobre evitar ese paso y más bien invertir en infraestructura para promover el desarrollo de forma sostenible.
El informe "Impacto del Desarrollo Asociado al Turismo en la Costa Pacífica de Costa Rica" destaca que la explosión turística de los últimos años ha provocado un fuerte desarrollo inmobiliario en la provincia de Guanacaste, en la costa norte del Pacífico costarricense, pero poco a poco se ha ido extendiendo hacia el sur, hasta las cercanías de Osa. El académico de la Universidad de Standfor y director de Crest, William Durham, advirtió que para Costa Rica lo crítico no es el tamaño o la ubicación de los proyectos turísticos o inmobiliarios, sino cuáles son las prácticas de sostenibilidad ambiental que practican. De tal forma que en un lugar pequeño, el “desarrollo hormiga” puede ser destructivo, tal como ocurrió en lugares como Manuel Antonio o Tamarindo, en Guanacaste. Precisamente, para tener noción del alcance del turismo a pequeña escala, basta con analizar las estadísticas, ya que se incrementó en siete veces el número de llegadas al país y en millones de dólares se pasó de 133 en 1996 a 1.980 para 2007.
Osa no está preparadoMargarita Penón, miembro del comité investigador de Costa Rica, explicó que se tiene "que cuidar la Península de Osa porque es un tesoro en biodiversidad inusual, de los pocos que quedan en el mundo". Al respecto, destacó que ella es de las primeras en oponerse a la construcción de un aeropuerto internacional en la Península de Osa porque disparará el desarrollo mal planificado en esa zona, con consecuencias sobre todo de tipo ambiental. El investigador costarricense Erick Vargas comentó que desde 2006 existe "presión" sobre Osa, por el interés en la zona de inversores extranjeros, aunque la crisis económica internacional hizo mermar esa expectativa, por lo que, en su opinión, hay oportunidad de "replantear el modelo de desarrollo turístico". La Península de Osa está dentro de las 25 zonas con mayor concentración de biodiversidad del mundo, tiene 160 mil hectáreas de extensión y unas 5 mil especies de plantas, 700 de árboles, y un 3% de la flora de esta área no existe en ningún otro lugar del planeta. Además, hay 375 especies de aves, 124 de mamíferos y 8 mil de insectos, y posee el 71,5% de los manglares de Costa Rica, incluido el de Sierpe, el más grande de Centroamérica.
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