| Una “Revolución sandinista”, una revolución fallida |
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| Escrito por Prof. Oscar Lobo Ocontrillo |
| Jueves 29 de Julio de 2010 21:24 |
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A inicios de la década de los 60, un grupo de ciudadanos nicaragüenses se lanzan a crear el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) como frente político, con la meta de derrocar a la Dinastía Somoza. Este grupo de “muchachos” del FSLN pasan luego a la lucha armanda, durante varios años emprenden misiones suicidas, con la ayuda de Cuba, con simpatizantes en América Central y otros movimientos políticos en América Latina. No fue fácil, ya que Nicaragua y los Somoza siempre recibieron la cooperación militar de los Estados Unidos por medio de la CIA y el ejercito norteamericano desde las bases de Panamá.
Pero en un momento histórico, los “muchachos” se van a las montañas de Nicaragua, la gente, el pueblo les responde, van ganando terreno en el silencio y la solidaridad de muchos políticos, tanto nicaragüenses como latinoamericanos. Era una “guerrilla” que le llegó a la gente. El nica tiene mucha creatividad e imaginación, logrando impactar en los medios de comunicación, sobre todo en la televisión y en las agencias de noticias internacionales, además de un valor agregado, la Iglesia Católica, sobre todo de algunos obispos, sacerdotes y religiosos, que contaban con un marco referencial de la pobreza y el abandono social que los Somoza tenían al pueblo. Después de 1976 el FSLN se divide en tres frentes: El FSLN Proletario, el FSLN Guerra Popular Prolongada (GPP) y el FSLN Insurreccional (terceristas). Se dan una serie de hechos político-militares por parte de los diferentes actores y circunstancias: El asesinato del Pedro Joaquín Chamorro (1978) un opositor critico desde la prensa de los Somoza y todas sus acciones represivas. La toma del Palacio Nacional el 22 de agosto de 1978 por Edén Pastor. Levantamientos populares en diferentes ciudades de Nicaragua. La respuesta de la Guardia Nacional reprimiendo bestialmente a la población. El proceso de aislamiento que sufre Somoza por parte de varias naciones latinoamericanas. El apoyo de Rodrigo Carazo a los diferentes grupos sandinistas con “silencio y negación” de solidaridad; la famosa “tierra de nadie”, y los servicios médicos en Costa Rica, la llegada de las armas a Liberia y la gestión diplomática nacional en la OEA.
De una revolución triunfante vino opresión del sandinismo peor que los Somoza. Posteriormente se les montó en Honduras una “contrarrevolución” por el Sr. Reagan. Lo doloroso fue la muerte de miles de jóvenes que brindaron su vida por una “revolución” robada por un grupo de malos políticos. No ha sido fácil para los hermanos nicaragüenses, nunca han tenido una “Pascua de liberación” siempre han sido sometidos a las esclavitud de faraones del FSLM o de los políticos corruptos y hasta de la misma naturaleza (huracanes, temblores y sequías) por sus efectos de volvió contra la mayoría de la población. Es muy triste, pero esta es la historia de una gente buena, con una riqueza cultural, arquitectónica colonial, creativa en letras. Nicaragua no se merece este “vía crucis” histórico de engaños, fraudes y dolor. |


