| A Fondo |
|
|
| Escrito por Jose A. Cabezas |
| Viernes 12 de Marzo de 2010 05:28 |
|
•• No se trata de ganarse los “frijolitos”. Lo civilizado es ganárselos dentro de un marco legal. A diario caen médicos, abogados, dentistas, etc., que carecen de título y ejercen ilegalmente. Con ese ejercicio ilegal de la profesión mantienen a sus familias, pero una sociedad que reguló cómo deben de ser la prestación de servicios, no puede admitir su actividad. Igual, a diario cierran bazares, salones de belleza, restaurantes porque no tienen los permisos municipales. También sus dueños llevan el sustento a su familia, ¡pero no puede ser! Como no pueden miles de personas que usan sus carros para trabajar, transitar por las calles sin haber pagado el marchamo anual o la revisión técnica. Y no pueden alegar que los dejen pues defienden su trabajo. Es necesario que estén en regla. •• Pues bien, los porteadores, que no lo son, tienen que entender que no se pueden hacer las cosas como quieran, porque si todos lo hiciéramos, ellos mismos lamentarían el caos. •• Sería muy respetable que las protestas significaran un sacrificio. Y si nos meten a nosotros en el sacrificio que debería de ser sólo de ellos, ¡pues vaya!, nos la aguantamos. Pero cuando los vemos divertirse jugando bolas, vacilando de carro a carro, golpeando carros de los ciudadanos que sí andan trabajando, entonces vemos que lo que hay aquí es solo una manifestación de antisociales, pues son antisociales quienes no aceptan ni quieren al resto de la sociedad. No hay razón alguna para sentirse solidarios con quienes nos obligan a perder solo a nosotros, sacrificarnos solo a nosotros, sufrir solo a nosotros. •• Ya no se trata de si tienen o no la razón. Aunque la tengan, no podemos dárselas, porque no le podemos dar derechos, ni poder, a quienes usan la prepotencia, la fuerza y el egoísmo como agresión. Porque es, sin duda alguna, una agresión. |



¿Qué interés podemos tener en criticar la actitud de los taxis piratas cuando cierran las vías públicas con total desprecio para el resto de la ciudadanía? Este ya no es una manifestación económica, sino una actitud antisocial, porque el tomar los espacios que son de otros, el tiempo que es de otros, es un acto antisocial, aunque no sea un delito si arguyen, aunque sea falso, que no están obstruyendo el paso, sino marchando con lentitud.