| Pequeñas productoras de café demuestran capacidad comercial |
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| Escrito por Sandra Gonzalez Vargas |
| Sábado 13 de Marzo de 2010 06:48 |
• Promueven producción con pago justo• Cumplen con los requisitos que les permiten ostentar la certificación internacional Fair Trade
Las pequeñas productoras de la región Brunca han traspasado fronteras al producir un café de alta calidad que ha sido merecedor de una certificación internacional.
Así lo indicó Carmen Lidia Chavarría Cordero, gerente de Café Britt, empresa que ha creado el café bajo la certificación internacional que garantiza a los consumidores, que hay justicia en el pago del mismo. El café que proviene de la alianza de pequeñas productoras orgánicas de la zona cafetalera Brunca, Altamira de Biolley, ya se vende en Perú, Chile, Curacao, Isla Saint Thomas, Isla Antigua y Barbuda (Caribe) y próximamente en los aeropuertos de Miami y México. Ellas se han organizado para cumplir con los requisitos de esta certificación, lo que les ha abierto las puertas a un mayor mercado, consciente y exigente de la importancia de la justicia que debe imperar detrás de cada producto. Se trata de la Asociación de Productores la Amistad (Asoprola), que nace en marzo de 1997, sin embargo, su inicio práctico y teórico se dio a inicios del año 2002. “Desde su conformación ha promovido la equidad de género, por eso es una organización bajo modelo mixto, un 45% mujeres y el restante hombres, esto ha permitido que los puestos directivos, administrativos y de coordinación, así como trabajo de campo y planta sean asumidos por mujeres”, dijo Chavarría, quien agrega que se han desarrollado diferentes actividades e iniciativas para involucrar más a las mujeres no solo en el tema de café si no en otras actividades como agroindustria, apicultura y plantas medicinales, entre otros. Se trata de un café con sello de mujer que traspasa nuestras fronteras por la comprobada calidad. Actualmente, el área de caficultora está conformada por Ángela Castro, encargada de certificación orgánica y demostración de café; Jéssica Suárez Chacón, administradora; Ivannia Castro, encargada de torrefacción de café; Marlene Concepción, encargada de laboratorio; Mariana Bogantes Ramírez, encargada de aseo, y Yendry Súarez en control de ventas. “Asimismo, contamos con cinco productoras de café para un total de 25 mujeres que de una u otra forma apoyan el proceso de producción, procesado, industrialización y comercialización de café orgánico y sostenible”. Herbert Morales, gerente de país, indica que hoy las personas buscan seguridad y quieren saber si las compañías con las que hacen negocios protegen el ambiente y, sobre todo, si remuneran a sus proveedores con un pago justo. “Es por eso que el programa de certificación Fair Trade se ha convertido en un concepto muy familiar para nosotros. Pagamos los precios más altos en el país por el café de mejor calidad y sostenible con el ambiente. Los pequeños y medianos caficultores que cultivan este tipo de café, dependen de sus plantaciones para sobrevivir”, concluyó.
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